martes, 30 de noviembre de 2010
Water Paper
El rojo estaba recostado, introvertido, en el suelo doliente, infranqueable. El blanco, por su lado, estaba aterido, a la espera de la tormenta. Una gota, dos gotas, ciento treinta y siete gotas cayeron sobre el blanco y el rojo. Se diluyeron mientras cobraban movimiento al ritmo de la lluvia esperada. El rojo giró sobre su izquierda y notó que su ser fluía hacia el blanco que giraba hacia la derecha mientras veía el fluir de su ser. Glup! Blanco y rojo se convirtieron en el color de la lluvia que nunca existió. El frío no será mayor que lo inexistente.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Reflejo
Me parece que tus senos, copas de luz,
tienen el sabor del fulgor y del instante.
Me parece que tus senos, licor nocturno,
no conocen de políticas ni modales.
En la noche que son tus senos,
se despuntan, como relámpagos de infinito,
desprendiendo un aroma de lujuria,
tus dos pezones, inflamables.
La sombra embriagada los moldea
mientras mis manos distinguen el reflejo.
El olvido agonizante se aleja
mientras mis labios y tus senos forman la ecuación del espejo.
tienen el sabor del fulgor y del instante.
Me parece que tus senos, licor nocturno,
no conocen de políticas ni modales.
En la noche que son tus senos,
se despuntan, como relámpagos de infinito,
desprendiendo un aroma de lujuria,
tus dos pezones, inflamables.
La sombra embriagada los moldea
mientras mis manos distinguen el reflejo.
El olvido agonizante se aleja
mientras mis labios y tus senos forman la ecuación del espejo.
El oráculo invocado
"Si mis sueños no profetizan mentiras / hay en el amanecer brumoso una piel cálida" Lo deseo! Ahora que todo es incertidumbre -de la degradante, no de la mágica-, ahora que todo es pensar, encontrar en el otro lo que no acepto en mí, haré de mi ser, como si estuviera al borde del abismo, el último estallido de voluntad. La tengo! y eso me basta para continuar. Tú, aún la tienes?.
Veo hacia atrás, hacia lo que tendría que retomar, es desolador. ¿Cómo regresar a la calma, a lo seguro, a lo fijado y predestinado, a lo domable y moldeable, a lo inmutable? Sería como aplastar en el ascensor de mi alma el botón que me diriga directo, sin paradas ni simulacros, al subsuelo del subsuelo. Tendría que mirar de nuevo hacia arriba, tendría que palpar la desnudez de la frialdad en la oscuridad, tendría que sangrar para beber y reconocer lo vívido; pero, aún así, sabes? conoceré las posibilidades de lo que no pudo ser y fue y ya no será porque estaremos, sin que lo presientas, a mil profundidades de reecontrarnos, de estar en un mismo estadio de personalidad.
Y sin embargo, hoy, hoy! te rodeará mi mundo, mis palabras, mis melodías, mi todo y mi nada. Hoy seré tu reflejo y lo que te esconde, tu mayor miedo y tu tan deseado sosiego. Hoy seré todo lo poco que has visto y todo lo que te falta por descubrir. Hoy seré todo, hoy seré yo y nunca más dejaré de serlo.
Recuestate, cierra tu alma, abre tus piernas, no hay por qué temer. Soy yo, me recuerdas? soy el que prometió destrozarte, con un dueto más de mí mismo, sombrío.
Veo hacia atrás, hacia lo que tendría que retomar, es desolador. ¿Cómo regresar a la calma, a lo seguro, a lo fijado y predestinado, a lo domable y moldeable, a lo inmutable? Sería como aplastar en el ascensor de mi alma el botón que me diriga directo, sin paradas ni simulacros, al subsuelo del subsuelo. Tendría que mirar de nuevo hacia arriba, tendría que palpar la desnudez de la frialdad en la oscuridad, tendría que sangrar para beber y reconocer lo vívido; pero, aún así, sabes? conoceré las posibilidades de lo que no pudo ser y fue y ya no será porque estaremos, sin que lo presientas, a mil profundidades de reecontrarnos, de estar en un mismo estadio de personalidad.
Y sin embargo, hoy, hoy! te rodeará mi mundo, mis palabras, mis melodías, mi todo y mi nada. Hoy seré tu reflejo y lo que te esconde, tu mayor miedo y tu tan deseado sosiego. Hoy seré todo lo poco que has visto y todo lo que te falta por descubrir. Hoy seré todo, hoy seré yo y nunca más dejaré de serlo.
Recuestate, cierra tu alma, abre tus piernas, no hay por qué temer. Soy yo, me recuerdas? soy el que prometió destrozarte, con un dueto más de mí mismo, sombrío.
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